No borres conversaciones, perfiles, correos ni archivos aunque resulten dolorosos. Las capturas de pantalla pueden ser útiles, pero no sustituyen al contenido original. Incluye fecha, hora, nombre de usuario, URL y contexto completo; evita recortar de forma que se pierda la secuencia.
Conserva el dispositivo original y evita reenviar archivos sensibles a terceras personas. Si necesitas realizar una copia, utiliza un soporte seguro y registra quién la hizo y cuándo. No descargues ni compartas material ilegal: informa a las autoridades y sigue sus indicaciones.
Anota enlaces, identificadores de usuario y cualquier cambio observado. Un profesional puede recomendar servicios de certificación digital o una pericial informática. La cadena de custodia y la minimización de accesos ayudan a que la evidencia mantenga su valor.